Ya avancé en el anterior post que estoy haciendo la dieta del Dr. Atkins baja en hidratos de carbono (HC) y alta en grasas. Hay cuatro fases en Atkins: inducción, pérdida progresiva de peso (PPP), pre-mantenimiento y mantenimiento. Sólo hablaré de la fase de inducción, es en la que estoy y lo que quiero hacer es explicar mi experiencia y no hacer un alegato sobre esta dieta. En realidad a mi todas las dietas me han funcionado, siempre y cuando he podido ser capaz de seguirlas y eso suele pasar muy pocas veces… creo que sólo en tres ocasiones fui capaz de “cambiar el chip” y perder peso, peso que mantenía durante un tiempo más o menos prolongado y que iba recuperando poco a poco hasta darme cuanta de que esa vez había superado mi límite y sin poder “cambiar de chip” seguía aumentando.
Bueno, os explico un poco los fundamentos que yo sigo para la fase de inducción que dura un mínimo de 14 días y que se puede prolongar tanto como uno desee o pueda (empieza a ser difícil para mí). Es la fase “rápida” de la dieta, donde más peso se pierde, pero que no servirá de nada si uno no es capaz de pasar por las otras tres fases. Las reglas principales que yo sigo son:
- menos de 20gr de HC al día
- 2 tazas lechuga y 1 de verduras u hortalizas (no como cualquier cosa, sólo las bajas en HC) al día
- Nada de embutidos ni quesos y absolutamente obligatorio leer las etiquetas y evitar la dextrosa y la lactosa
- Tomo un multivitamínico (Multicentrum) y Omega3
Bien, cuatro reglas muy sencillas, pero que no sabéis como complican la vida.
Supongo que si alguien sigue la dieta o se ha leído el libro diga que esto es simplificar demasiado, pero está es la síntesis que yo he hecho y de momento mis 10 días en inducción han ido muy bien.
Como os digo, esta fase tiene que durar un mínimo de 14 días, dice que para que el metabolismo se desacostumbre a los HC y aprenda a quemar grasa (sí, la grasa que durante años hemos llevado acumulada en forma de barriga, culo y cartucheras). A mí ahora mismo se me esta haciendo monótona, y es que si en un principio empecé comiendo un montón de cosas distintas ahora las he ido suprimiendo (hasta la primera semana aún comía embutidos bajos en HC y queso) y sólo como productos sin “manufacturar” y que yo pueda preparar.
Quería llevar el blog desde el principio, pero no encontré el momento, así que voy a resumir mi estado de ánimo en estos diez días. Una de las máximas de esta dieta es: “coma tanto como desee y coma hasta sentirse satisfecho y no más”. Pues yo los dos primeros días me la salté olímpicamente y alguno día más tarde también calculé mal la cantidad y vamos, lo noté con creces. Los dos primeros días, con miedo a pasar hambre, comí más de lo que necesitaba y acabé con mucho dolor de barriga, pero que mucho… un empacho en toda regla. Al tercer día, me desperté tan sumamente llena que se me hizo hasta duro desayunar (son obligatorias al menos las tres comidas principales si quieres que el sistema “quema-grasa” funcione) y comí relativamente poco… y ya seguí así el resto de los días.
Efectivamente, esta dieta quita el hambre. La mayor prueba de todas (para mí): el domingo pasado llevé a mi hijo y a un amiguito a comer a un Burguer King, yo iba mentalizada de que no debía comer y los días previos dudaba si llevarme algo de casa por si caía en la tentación. Al final me arriesgué, no llevé nada, comería algo al volver a casa. Estando en la cola del burguer repasé todos los letreritos llenos de fotitos de deliciosas hamurguesas (letreros que me sé al dedillo) y por más que los miraba se me hacía imposible encontrar una razón para saltarme la dieta ¿me hubiera comido una si me la hubieran puesto delante? Pues no. La tentación no era esa cosa tan enorme que me subyugaba no hace tanto tiempo. Mi pensamiento era: no valen la pena, no valen la pena. Lo que no estaba muy segura si se debía a la dieta o a mi “cambio de chip”, aún no lo sé.
En resumen, y para ir acortando, la primera semana fue muy buena, todo y que el entorno no ha cambiado, yo he sido capaz de cambiar mis malos hábitos mucho más allá que los de la simple dieta. Ah! se me olvidaba decir que dicen que te da más energía, yo la tuve, pero creo que fue producto de la ganas de hacer que la dieta funcionará… fue como un chute de energía muy grande, ahora ha decaído un poco, pero definitivamente sí, es mayor que la que tenía hace 12 días.
Los tres últimos días, he empezado a aburrirme, ya que al tener algunos alimentos “por la mano” prefiero comer esos que descubrir nuevos. También he empezado a notar hambre y las tentaciones han aparecido, las he podido controlar que ya es mucho. Un truco que me ha servido para estos dos últimos días: compré cortezas de cerdo (autenticas, nada prefabricado), me pego un atracón (ayer fueron 100 gr., hoy creo que como mucho he llegado a 50) y se me quita el hambre para el resto del día. Hoy he tenido que pegármelo, porque mi hijo ha merendado esos gofres que tienen una capa de chocolate y el olor era tan penetrante que he estado apunto de sucumbir… por suerte he tenido las fuerzas de llevarme un puñado de cortezas a la boca y olvidar el chocolate. Otro amante que se va, por suerte a él lo reencontraré en un futuro, quién sabe si ya en pre-mantenimiento, espero.
La cuestión es que cada vez se me hace más difícil y me temo estar el mes de agosto encerrada en casa… Existe un tratamiento de choque, parece que funciona: poner tu foto actual en determinados sitios estratégicos de la cocina. Aún no tengo la tentación de levantarme e ir a por lo prohibido, pero preparar la merienda o la comida a M. es horroroso (casi puedo entender a Eduard en este mismo momento).
Para seguir esta dieta y motivarme algo llevo una libreta donde anoto tanto el peso por la mañana, como todo lo que ingiero. Algunos días también he anotado las medidas típicas de pecho, cintura, cadera, piernas y brazos… pero como tengo mucho que perder, mientras la báscula vaya bajando lo demás no me interesa demasiado. Supongo que empezaré a controlarlo cuando me queden muchos menos kilos por perder.
No me enrollo más, aquí está mi progreso en estos 10 días (y donde rompo todo el glamour de este blog anónimo!):
Día 1 (01/07/2010). Peso: 124,2 Kg (he de decir en mi defensa que hacía tres días que me estaba despidiendo de los HC, mi peso medio oscilaba entre los 122 y 123).
Día 7 (07/07/2010. Peso: 120,2 Kg (aquí es cuando empecé a suprimir los quesos bajos en HC y al día siguiente – cuando se acabaron – dejé de tomar embutidos bajos en HC como el salamí o el fuet.
Día 10 (10/07/2010). Peso 118,9 Kg (hace dos días que he empezado a aburrirme y hoy por primera vez no he comido huevo!! Increíble! Los dos últimos días he introducido en la dieta la mayonesa y las cortezas de cerdo. También he decidido reintroducir el jamón serrano. Lo que queda de mes no tengo más remedio que alimentarme a base de pollo y de cerdo… hoy también he tomado por primera vez semillas de linaza (lino para los amigos) y es que llevo seis días sin…).
Creo que no esta nada mal. Algunas incidencias, por ejemplo, estuve encasillada en 121 kilos durante los días 3 a 5 y hasta el 6 no volví a perder. El día 3 me dí un atracón de oreja de cerdo, después de haberme comido media bolsa comprobé que tenía dextrosa, totalmente prohibido. El día 4 fue el del Burguer King, cometí el error de beberme un vaso pequeño de coca-cola normal (la que viene con el menú infantil) y por la noche, haciendo el recuento, descubrir que había más de 30gr de azúcar (HC) en ese brebaje. Entre el 7 y el 8 gané peso (600 gr.) y es que calculé mal la ración en la cena y me pasé bastante… después no podía dormir del dolor de barriga que tenía.
Diría que estoy en estado “lipidoso”, o sea, “quema-grasa”, pero después de tres intentos de enterarme mediante las tiras de acetona y no verlas cambiar de color, he decidido que no me importa, ya que la última vez estuve tan desanimada que estuve a punto de abandonar. Ahora mismo me interesa fijarme más en la báscula, cuando llegue el momento y cuando ya no sea tan “fácil” perder, entonces ya tomaré en cuenta las otras opciones (tomarse las medidas, nivel de acetona…).
Mi intención es estar en esta fase hasta llegar a los 70 kilos, aproximarme al máximo por lo menos (una odisea ahora mismo). Después la PPP se vuelve mucho más lenta ya que no se trata sólo de perder peso, sino de saber cuantos gramos diarios de HC puede consumir el cuerpo sin aumentar de peso. Para mí, es cuando se empieza a jugar con fuego, si superas la PPP querrá decir que podrás mantener el peso mucho más tiempo.
Mi plan “de vuelo” para esta dieta es el siguiente, concentrarme durante el primer año en inducción y ppp, para el segundo año hacer pre-mantenimiento y mantenimiento. En principio si todo va bien debería perder 60 kilos en 12 meses (vamos, una persona entera) y cinco kilos en el siguiente. Al acabar los dos años, saber exactamente cuantos gr. de HC puedo consumir sin engordar y, sobretodo, no caer en la tentación de azúcares y harinas refinadas que lo único que hacen es jugar al yoyo con el azúcar que tenemos en la sangre y que nos hace tener más apetito del que deberíamos y pegarnos esos atracones que son tan malos.
Ho aconseguirem? Sí, i tant!!!
(¿lo conseguiremos? Sí, claro!!)