Buona sera!! Esto… este es mi blog ¿no?
Ay!!! Cuanto tiempo!!! Para empezar, deciros que he dejado la dieta, sí, creo que la retomaré en septiembre, quien lo sabe, puede que la rutina laboral me ayude a mantenerme en mis trece. Aún y los excesos no me he engordado más dos kilos, así que estoy llegando a la conclusión de que esta dieta evita el efecto rebote, a la larga si sigo comiendo como ahora iría engordando, pero parece que se vuelve más lento el proceso.
Bien, igualmente me quedan 11 euros en el banco hasta fin de mes, así que auguro que voy a perder estos dos kilos extras la semana que viene, ya que me queda solamente comida de supervivencia en la cocina.
Otra cosa, mariposa, estoy contentísima!! Se nota ¿no? Resulta que he conectado de nuevo con una excompañera de curro (la última chica que fue despedida en diciembre… el día de los inocentes ni más ni menos). Ella se monto por libre una agencia de prensa y se ha lanzado de lleno a hacer newsletter y tal… bueno, que siempre hubo bastante buen rollo, algunos roces, pero en general buen rollo. La semana que viene voy a ir a su casa para darle unas “lecciones” sobre maquetación HTML y envío de news (voy cobrando un poquito ;P).
Igualmente, como yo no he sido capaz, las veces que nos hemos visto le he dado consejos sobre libros o temas que la pueden ayudar en su emprenduría… y vamos, que aunque no sé el estado de sus cuentas, vivo su aventura con tanta ilusión como si fuera la mía propia.
Otra cosa que he estado haciendo estos días, a parte de saltarme la dieta, ha sido “desmontar el trastero”. Sí, mi trastero tiene una capacidad de 7m2 aproximadamente, pues en las partes más internas tiene pilones de cajas que llegan hasta el techo, para que os hagáis una idea aproximadamente. Durante esta semana he subido 11 cajas distintas y he conseguido reducirlas a dos…
No lo he comentado nunca aquí, pero hace ya más de 8 años mi madre falleció. Prácticamente, de la noche a la mañana, me quede sola, con mi abuela de más de 90 años y sin saber exactamente que hacer. Bueno, hice lo que se me ocurrió entonces, ignorar la situación, creo que sigo ignorándola la mayoría del tiempo y es la cara de los que lo saben lo que me recuerda mi condición.
Yo, entonces, ya estaba emancipada y vivía en Barcelona, así que durante un año y medio el piso de mi madre se quedó tal cual lo dejó ella. Seguía pagando las facturas del agua, de la luz y del gas y solamente dí de baja el teléfono… y así estuvo, no hasta que yo reaccioné, sino hasta que estaba de cinco meses y tenía que decidir algo, ya que lo único claro era que no podía tener un niño en un apartamento de una habitación.
Estuve a punto de irme a vivir al piso de mi madre, iba a hacerle un par de arreglillos, pero no fui capaz. Así que al final lo vendí. Casi todos los muebles los regalé a un chico cubano, acaba de llegar con su familia a España y no tenían para comprar muebles, otros muebles se quedaron en el piso con los nuevos propietarios. Todo lo demás lo metí en cajas, primero las mudé a mi apartamento (tuve que tirar la cama de matrimonio que tenía e instalar mi cama individual de cuando era adolescente para poder meter todas las cajas en mi habitación) y sin abrir ninguna de las cajas, acabaron todas en mi trastero.
Hasta el momento, he tenido la suerte, de no encontrar demasiadas cajas de cosas de ella. La verdad es que el estrato más reciente han sido cosas de bebes y trastos míos, incluso cosas de algún ex. Las últimas cajas sí que han sido sus cosas, la verdad es que pasa el tiempo y me cuesta mucho desprenderme, aún y cuando son cosas que llevan años enterradas allí. Tengo dos cajas para donar con trastos de cocina y figuritas, otras dos cajas llenas de ropa… Ayer dejé la ropa en los containers de donación de ropa. Ni siquiera la miré, salía la ropa de la caja para meterse directa a una bolsa de plástico y cuando fui a dejarla el container estaba tan lleno, que no pude ponerla dentro. Dejé las dos bolsas que llevaba a un lado (una de ropa y otra con mantas y cubrecamas), pero durante cinco minutos estuve pensando si dejarlas o no, incluso, después de haberlas dejado y haberme ido con el coche, en dos ocasiones estuve a punto de darme la vuelta y recoger las bolsas. No soportaba la idea que las pertenencias de mi madre quedarán a la vista de todos.
Bueno, cortando el rollo, que una de las cosas que he encontrado, han sido unas cartas Magic (un juego de rol para los que no sepáis). No quería tirarlas y pensé que quizás en algún sitio especializado las podría vender, así que me puse a buscar en Google y el primer resultado que me encuentro es de un chico que pide si alguien le puede regalar cartas, que las ha perdido en una mudanza… Así que tal como leí el anuncio, me puse en contacto con él para regalárselas, para que me den cuatro duros y un imbécil saque beneficio prefiero darlas. Lo mejor de todo, hablando por e-mail con este chico, voy y me entero que es de mi ciudad originaria y no sólo eso, sino que trabajaba a dos portales de donde vivía mi madre!! Un poco más y me da algo, me ha hecho mucha gracia saberlo, aunque solamente lleva 10 años viviendo allí, así que no hemos coincidido nunca en la misma ciudad, pero siempre hace ilusión saber de alguien de allí. Sí, más o menos cuando estas en el extranjero y te encuentras a alguien de tu país y le darías dos besos así por las buenas.
Pues bueno, se me empiezan a acabar las vacaciones, espero postear antes, pero he de tener ganas y estoy muy desganada últimamente… a ver si me animo.
Además, no lo había dicho, ya tengo Jazztel, pero me he encontrado que mi conexión ha mejorado poquísimo y que sigo sin llegar ni siquiera a la mitad de velocidad que tenía hace meses… no voy a renovar con Jazztel, ni con ellos ni con ninguna compañía… creo que mi velocidad no vale ni los 40 euros de Orange ni los 50 de Jazztel, creo que precisamente vale, como mucho, los 16 euros que voy a pagar hasta noviembre… y con la ADSL ya no tengo ganas de luchar más. Creo que a partir de noviembre, vamos a darle vidilla a la wifi de la biblioteca.